martes, junio 30, 2009

A ti....


Ahora se que mis madrugadas son tuyas… y serán tuyas mientras las espere despiertas, mientras extrañe tu rostro, la sensación hermosa que daba tu calor en mis brazos, el ver tu rostro al comenzar un nuevo día… eso que me movía a seguir entre los sinuosos caminos del tiempo...

Ahora miro la ciudad… esta ciudad que fue nuestra, que conquistamos con besos y pasos, con abrazos y atardeceres ahora está sumida en un silencio especial, el silencio de la alborada, el silencio que se parece a su opositor nocturno, y te recuerdo a ti, porque contigo conquisté el día y la noche, contigo sueño y soñaré cuando pueda dormir y mientras pude dormir. Eres mi despertar aún ahora, eres mi sentir como si el tiempo no pasara, sigues siendo esa mariposa con alas de luz que me maravilló en el bosque de las tinieblas.

Ahora ya no hay salida y verte es una esperanza que no tengo, te extraño como no tienes idea, te amo como no tienes idea… pero no lo sabrás jamás…

domingo, marzo 29, 2009

Sol de Media Noche




Lo que no ha pasado a mediodía puede pasar por la noche.

César Borgia
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Sentado de nuevo, en esta cima viendo el atardecer extinguir con sus fuegos voraces del valle la luz, tragándolos, exiliándolos a ellos como a mi y el viento helado que presagia la huida del calor… la llegada de un céfiro desnudo y oscuro, aquí, donde empieza esta: mi única realidad.

Avanza su día como no avanza la vida, con cautela y sin sorpresa, pero siempre rebosante de dicha. Ahora, recaudado el pueblo en sus hogares, les veo arder las hogueras del valle, con ese calor que pretende combatir lo que esta en todos lados, lo que no puede ser derrotado, aquello que solo puede postergarse. La pena que me producen las luces, la lucha ridícula contra mis señores, contra el viento ágil y malicioso que corre a carcajadas, que apenas y roza el pasto y ahoga pacíficamente la respiración de las esperanzas; contra las estrellas, jueces inmóviles que observan impávidos el sonido de los perdidos, los condenados y los prófugos; el circulo de blanco pálido que nos observa con la melancolía propia de los inmortales, es ella quien me arrodilla y me doblega, mi amante, mi dueña.

Ahora llega el momento, donde las sombras cubren la tierra hasta donde se ve y yo me levanto con poesía demoníaca a alabarle, con la fuerza terrible que solo ofrece la venganza contra la luz, esa fuerza que destroza el pecho y hace del corazón una máquina bestial, que late para mover, no para vivir. Vengo a sentirle y a profesarle, soy yo quien grita con sus entrañas por el valle, vomitando frases de hielo, mentiras gélidas, verdades estúpidas de carne y hueso… y en mi febril intento pateo las puertas, grito en los ventanales mientras mi reflejo se deshace mostrándome macabras muecas de mi propio rostro, que parecen reír de mí, burlándose sin tregua de mi guerra santa, que me encarcela y me retiene como lo ha hecho siempre, la idea fija que me pierde en esta casa de espejos.

Vuelvo como todas las madrugadas a la cima después de atacar el fuego, heredero maldito del sol, a quien yo he declarado mi odio, uniéndome a el para siempre. Me siento con la mirada vacía una vez más a esperar esa hora que da la partida de mi jornada, los veo salir a labrar su tierras, ahora ganando la seguridad que perdieron cuando su señor los dejó a mi merced. Ahora descanso esperando de nuevo, como siempre, como todos los días, como toda mi vida una vez más: mi anhelado atardecer de fuegos voraces.

Lo que no adivina ni el sol, ni la noche, ni la luna, es que mi labor no me despierta tristeza ni miseria, no me siento desafortunado ni desasosegado. Son mis viajes en las tinieblas los que me hacen vibrar y sonreir. Saltando en medio de la noche y la hierba, es aquí, mi paz y mi tranquilidad
Común

miércoles, noviembre 19, 2008

Batallas sin fin...siempre es el inicio


La guerra no consiste sólo en la batalla sino en la voluntad de contender.

Thomas Hobbes


Entre el diálogo de monstruos y seres desconsiderados, me encuentro en el medio de una alborotada discusión de personas que no deberían estar juntas y que a fuerza de contradecir el destino, mas que juntas son una misma.

La lección para aprender en toda la carnicería que se desata a diario es que sin motivo no hay acción, que no hay causa sin efecto ni efecto sin causa, que se mueven las cortas manecillas de la vida y el destino a su antojo y nuestros planes le importan en una simetría directa a lo que nosotros nos importa los planes de la vida.

Estos seres chocantes que comparten un mismo cuerpo se necesitan y detestan a diario, recurren el uno al otro en busca de ayuda y de consuelo, a veces de reemplazo cuando sus propias batallas han mermado sus fuerzas al límite, sin embargo, no hay tregua en la batalla, ni heridos ni muertos, tampoco sonido, porque el silencio es eterno entre dos fuerzas tan grandes y la batalla tan veloz que parece no moverse.

De las ruinas surgirá lo nuevo, como nace siempre la vida… pausado y sin afán de surgir, con la lentitud del amanecer ardiente del despoblado, del campo que abre sus montañas al nuevo día. Que con la luz, viene la confusión.

Común.

viernes, agosto 29, 2008

Verdad donde estás

“la noche era fría en lo alto de la loma, Encendieron un fuego pequeño bajo las raíces nudosas de un viejo pino que pendía sobre una cavidad poco profunda; parecía como si en un tiempo hubiera habido allí en una cantera de piedra. Se sentaron apretándose unos contra otros. El viento helado soplaba en el paso, y se oían los gemidos y suspiros de los árboles de la pendiente”

El señor de lo anillos
La comunidad del anillo.
Huida huída hacia el vado.

NO se que es la verdad, no se como descubrirla y no se como hallarla. Se que no se encuentra en las palabras y los conceptos que se hallan, se que no andan entre entendidos de los entendidos, se que no están en mi cabeza y se de seguro que no puedo encontrarla en batallas o descubrimientos. Se que la busco aunque no la encuentre, se que no la tengo y se de seguro que no la descubriré.

Común.

sábado, marzo 15, 2008

Ni miento ni me arrepiento...





Ni miento ni m'arrepiento
ni digo ni me desdigo,
ni estó triste ni contento,
ni reclamo ni consiento,
ni fío ni desconfío;
ni bien vivo ni bien muero,
ni soy ajeno ni mío,
ni me venço ni porfío,
ni espero ni desespero.
Conmigo siempre contiendo
en una fuerte contienda,
y no hallo quien m'entienda,
ni yo tampoco m'entiendo.
Entiendo y só lo que quiero,
mas no entiendo lo que quiera,
quien quiere siempre que muera
sin querer creer que muero.


Común

domingo, febrero 17, 2008

Entrevista Imaginaria a un Héroe

En homenaje a los héroes que vencieron todo menos el miedo

Ha sido uno de esos días extraños que hay, sol de mañana y en la tarde, una lluvia incontenible. Ya ha cesado de llover y el errante caminante comienza su paseo sin prisa, o con la misma prisa de quien no tiene a donde ir por lo tanto es innecesario el camino.
El cielo se ha despejado, y entre las nubes se ve un cielo rojo, esta tarde ha temblado en la capital, y hace un frio de esos que se posan en la nariz… la tarde… como tantas otras… es hermosa.
El caminante recuerda entonces esos ejercicios que hace antes de dormir, siempre le da problemas un poco la dormida, el hecho de quedarse dormido, se dice entonces que se acuesta y después de muchas horas logra conciliar el sueño.
Generalmente piensa michas cosas, a veces cree que logra tener dos pensamientos al tiempo, claro no le pone cuidado a ninguno porque siempre hay un tercero, el menos importante el que le roba la mayor atención.
Entonces plantea situaciones imaginarias, por no decir que ficticias, ideales muchas veces, otras… no tanto.
Generalmente establece diálogos, pone en conversación personajes y situaciones de la vida ordinaria.
Anoche por ejemplo, casi no pudo dormir, tenía cargo de conciencia, fue una noche terrible para el, pero no para sus pensamientos que hicieron festín. Como está leyendo un libro de entrevistas, entonces se decidió por hacerle preguntas a sus héroes y tratar de pensar como las responderían ellos. Seguro que con un pensamiento tan aburrido caería dormido rápido. Son embargo no fue así, el pensamiento le dio para muchas horas mas de insomnio.
Lo primero que quiso saber eran a quienes se consideraban héroes, o por lo menos para el, que se consideraba ser un héroe. Recordó entonces a Baudelaire cuando dice que solo hay tres tipos de oficios que valen la pena: los guerreros (cuando la guerra era cuerpo a cuerpo) porque matan, los sacerdotes (cuando los sacerdotes eran gente de verdad entregada a Dios y alejada de los negocios) por su cercanía con los dioses y los artistas (ehhmm) por su poder creador. Hizo una comparación con las tres clases de héroes que se le pasaron por la cabeza. Los primeros, son los de caricaturas (superman, Batman, spiderman); los segundos son los de las ficciones literarias y del cine (ehhmm) y los terceros, son los cotidianos (los que su trabajo es tan imprescindible que ni siquiera se nota).
Con esto claro se decidió por los terceros. La decisión entre estos fue fácil, este héroe a veces una capa, pero por lo general, es un tipo normal, es decir tiene su bigote y esas cosas…
Escogió sin duda a uno importante, lo escogió porque ante todo es un hombre que sabe perdonar, y que sabe también hacerse escuchar ante las dificultades, reprender con justicia y represión. Fue el hombre que una vez le dijo que alguien le había dicho a el que lo último que se perdía era la dignidad.
(Espere mas adelante la entrevista completa)

domingo, enero 20, 2008

La Neurosis/Continuación del Manifiesto Moralista




El hombre actual ha nacido o bien para vivir entre las convulsiones de la inquietud, o bien en el letargo del aburrimiento.

Voltaire (1694-1778) Filósofo y escritor francés.


Neurosis.
(De neuro- y -sis).
1. f. Med. Enfermedad funcional del sistema nervioso caracterizada principalmente por inestabilidad emocional.


Y así, por un acto taumatúrgico de la mas elevada procedencia, nos encontramos de nuevo, ustedes que me miran correr entre estas líneas a través de lo que adivino debe ser un monitor de sus ordenadores y yo, que les envío señales de vida mientras atropello el teclado con mis absurdas y aburridoras divagaciones. El día de hoy escribo para empezar a terminar mi labor, escribo para proseguir con este manifiesto moralista, que tantos sinsabores me ha causado, que se ha convertido en mi poesía a la imposibilidad. Hemos de acercarnos hoy a la neurosis, que para motivos de este escrito es lo que la RAE nos ha prodigado en su definición, sencillamente, estamos hablando de la inestabilidad emocional, esta inestabilidad emocional es en el fondo y por lo que a continuación se explicará, la sangre que corre a través de la moral, es su sustrato mas profundo y un lenguaje en que cualquier tipo de ser humano puede dialogar con otro. La neurosis es para efectos de esta prosa es un círculo, un círculo que se inicia por medio de dos circunstancias: ya sea la estabilidad [1], o la inestabilidad [2]. La estabilidad designa un momento particular en la vida de una persona donde si bien no TODO es como la persona quisiera, se encuentra en un espacio de relativa tranquilidad o calma, concepto cercano pero no idéntico a la NORMALIDAD. En este espacio, donde todo marcha de manera normal, empieza entonces un proceso nada menos que curioso, donde hay estabilidad, el ser humano se esfuerza por crear inestabilidad, aquellos de los lectores que han presenciado o han estado involucrados ellos mismos en relaciones sentimentales lo suficientemente serias y largas reconocen de inmediato el fenómeno, cosas como discusiones inventadas o iniciadas con motivos pueriles o mínimos solo para hallar malestar y posteriormente una reconciliación que representaría para este efecto, el bienestar. El ejemplo es completamente esclarecedor al respecto, porque muestra como en una situación de normalidad, se busca desestabilizar a peor para así tener el deber de buscar una solución y en consecuencia, encontrarse mejor de lo que se estaba, así mismo, cuando se encuentra la estabilidad una vez mas se desestabiliza la circunstancia a peor, y así sucesivamente…

Se preguntará el amable lector como este fenómeno humano se relaciona con la moral, pues bien, este es el punto más importante de este corto escrito. Como ya había dicho en numerosas ocasiones, la neurosis es el alimento de la moral en el sentido en que pone en movimiento las reglas del actuar humano en cada caso concreto, me explico, pone a jugar las reglas internas y personales de cada persona particular y eso le da posibilidad a la moral de aplicarse o mutarse, así, se mueve el ordenamiento moral particular de cada ser humano de manera individual. Así se aplica y así mismo se transforma. De esta manera la neurosis controla por completo tanto nuestras emociones como nuestro devenir en el planeta tierra y así mismo, nuestro comportamiento, por lo que es imprescindible entender este aspecto para llevar a feliz término este corto y escueto manifiesto moralista de varias entradas.

Cordialmente.

Común.



[1] Uso este término preferentemente sobre “felicidad” ya que hallo a la felicidad tanto en concepto como en efecto odiosa y estúpida.

[2] oponible quizá a la amargura o infelicidad.